Neurorehabilitación

Conoce nuestro centro asistencial privado en régimen ambulatorio.
Orientado a la rehabilitación integral de pacientes.

Atención Infantil

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¿Quienes Somos?

Nuestras iniciales S.I.R.N. corresponden a Servicio Integral de Rehabilitación Neurológica.

El SIRN nace en el año 1998 como una pequeña sociedad entre cuatro amigos fruto del interés común para trabajar y ayudar a personas con afectaciones neurológicas. Con el paso del tiempo esta pequeña sociedad ha ido creciendo para convertirse en un centro de referencia en el que trabajan más de 20 personas. Con el tiempo las cosas han ido cambiando, se han ampliado y mejorado las instalaciones, hemos aprendido día a día de los pacientes y sus familias pero se mantiene intacto el espíritu y el objetivo inicial: trabajar para y por las personas.

Quienes somos Sirn

Nuestros Servicios

Dirección Asistencial

Nuestro equipo está formado por los siguientes profesionales: médico neurólogo (asesoramiento médico, control farmacológico), fisioterapeutas, neuropsicólogas, logopedas, y terapeuta ocupacional.

Nuestra Metodología

La tipología de paciente que atendemos al SIRN necesita una atención individualizada e intensiva. Cada lesión es diferente, cada paciente tiene unas características idiosincrásicas, para conseguir una mejor eficacia es necesario diseñar un tratamiento personalizado


¿Cuales serían los pasos?

Inicialmente se realiza una primera valoración en que participan todos los servicios que el paciente pueda precisar. Esta valoración aporta información sobre el estado actual del paciente, tanto físico como cognitivo. Una vez hecha la valoración, el equipo se reúne y expone los objetivos de cada servicio y se planifica una intervención integrando todas las recomendaciones terapéuticas en el plan rehabilitador.

Posteriormente, mediante la entrega de un informe en el que constan los resultados de la valoración inicial y las recomendaciones terapéuticas, se realiza una reunión con la familia donde se exponen las propuestas del tratamiento rehabilitador integral.

Pasados tres meses del inicio del tratamiento, se realiza una  nueva valorización para evaluar la evolución y volver a diseñar, si es necesario, los objetivos iniciales. Posteriormente, se programarán valoraciones de forma regular y periódica. de este modo se realizan reuniones con la familia que permiten ofrecer el acompañamiento emocional y asesoramiento adecuado ante las dificultades que se encuentran.

¿Que Servicio Necesitas?

En función de la patología y necesidades del usuario se ofrecen sesiones de 1h o 30 minutos. Aconsejamos que la primera visita que se realice sea de 1h para poder realizar una buena exploración y historia clínica y así poder orientar mejor al paciente.

En los tratamientos usamos todo tipo de técnicas manuales de movilización de las distintas estructuras, masoterapia, estiramientos.

Si es necesario disponemos de una máquina de electroterapia, infrarojo y ultrasonido para tratar el dolor y la inflamación. También disponemos de una máquina de vibración para relajar o potenciar (según programa y necesidades) los segmentos corporales que se precisen.

Hay personal especializado en el tratamiento del dolor miofascial mediante técnica conservadora de digitoterápia o bien si se precisa mediante técnica invasiva de punción seca (superficial y/o profunda).

El fisioterapeuta dará consejos o pautas de autotratamiento para que el paciente se involucre en su propia rehabilitación y el tratamiento sea aun más eficaz y pueda reeducar esas posibles posturas que puedan estar perpetuando la problemática.

En la primera visita con el fisioterapeuta se obtienen los objetivos principales y una pauta inicial de tratamiento. Será durante las primeras sesiones que se irán definiendo mejor los objetivos a corto y a largo plazo.

Tenemos dos objetivos principales: la mejora de la calidad de vida del paciente, intentando incrementar su autonomía, y la disminución del dolor en la medida que sea posible. Damos importancia a las actividades diarias básicas como son las transferencias, los cambios posturales, la bipedestación y el andar como modo de normalización del tono y fuerza muscular.

En la primera sesión se realiza una historia osteopática del paciente, y una exploración completa de todo el cuerpo, para realizar un diagnóstico ostopático preciso.

El tratamiento osteopático consiste en tratar las disfunciones, la hipermovilidad o hipomovilidad que se puedan encontrar en la columna vertebral, las articulaciones, el sistema nervioso, el sistema muscular, las vísceras, el cráneo.

El tratamiento se lleva a cabo por un especialista formado en fisioterapia, osteopatía, punción seca, medicina ortomolecular, y tratamiento auriculo-temporo-mandibular, además de otras especialidades complementarias, como neurodinámicas, ganchos, cursos de nutrición, kinesiotape, etc.

En la clínica de la memoria, queremos ofrecer un servicio especializado para detectar y tratar tanto las pequeñas quejas de memoria como los problemas de envejecimiento y posibles demencias.

Inicialmente se realiza una valoración completa del funcionamiento de la memoria de manera individualizada, para de esta manera, poder aportar las soluciones e intervenciones adecuadas.

El objetivo principal de la intervención es minimizar el impacto de los problemas de memoria en la vida diaria a través del aprendizaje específico de habilidades y estrategias restitutivas, así como ayudas externas como móviles, agendas, calendarios, tabletas electrónicas u otros dispositivos para compensar las dificultades.

Las intervenciones pueden ser individuales o grupales. Las sesiones individuales son más específicas y nos permiten trabajar de una forma más precisa sobre aquellas necesidades que están repercutiendo en las actividades de la vida diaria. Por otro lado, las sesiones grupales facilitan la interacción entre los miembros del grupo para realizar actividades de manera más dinámica y generalizada al ambiente de la vida diaria.

En los talleres de memoria se realizan ejercicios de estimulación cognitiva para ayudar a nuestro cerebro a mantener un buen funcionamiento cognitivo, además de ofrecer pautas y estrategias para mejorar la memoria. Nos permiten además compartir experiencias y ofrecer un espacio de intercambio de experiencias.

Durante las sesiones de rehabilitación neuropsicológica se realizan ejercicios de estimulación cognitiva con el fin de restablecer la función afectada, así como se aportan estrategias compensatorias para ayudar a contrarrestar las dificultades observadas. Mediante la psicoeducación y acompañamiento emocional se procura ayudar al paciente a ser consciente y aceptar sus limitaciones.

De forma periódica y según las necesidades de los familiares se mantienen sesiones de asesoramiento a las familias, procurando una escucha activa, acompañamiento emocional y a su vez dando apoyo y consejo para un mejor manejo de la situación.


Conóce algunos de los consejos de nuestros expertos en SIRN


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Alteraciones emocionales y de la conducta después de un daño cerebral. ¿Cómo podemos gestionarlas?

Después del daño cerebral pueden producirse alteraciones emocionales y de la conducta.

Cuando el cerebro sufre una lesión ya sea de tipo traumático o vascular pueden aparecer alteraciones emocionales y de la conducta. La severidad de los trastornos puede variar de una persona a otra: en algunos casos serán muy evidentes, mientras que en otros no lo serán tanto. Estos cambios conductuales pueden ser consecuencia de:

  • Las lesiones cerebrales.
  • La exageración de la personalidad previa.
  • El estrés de adaptación a la nueva situación.
  • El entorno físico y social en el que se encuentra la persona.

Las alteraciones emocionales y de la conducta pueden ser:

  • Apatía, falta de motivación e iniciativa, agitación y ansiedad.
  • Comportamiento infantil, inflexibilidad, rigidez, cólera e irratibilidad.
  • Falta de comprensión y conciencia de las propias dificultades
  • Egocentrismo,
  • impulsividad (actua y habla sin pensar) y desinhibición, conductas inapropiadas
  • Labilidad emocional, depresión.
  • Modificación de la sexualidad.

Estas alteraciones pueden disminuir con el tiempo pero, también pueden persistir en diferentes grados de importancia. La evolución de las alteraciones varía de una persona a otra en función de las lesiones que se han producido tras el daño cerebral.

Intente no tomárselo como algo personal; recuerde que estos trastornos del comportamiento son principalmente una consecuencia del daño cerebral.

¿Qué pueden hacer la familia y los amigos?

  • Establezca una rutina diaria. Es más fácil adaptarse a algo que uno conoce.
  • Cree ambientes familiares y estables.
  • Reconozca y, si es posible, cambie aquellas cosas que le causan estrés.
  • Elogie las ocasiones en que consiga controlas sus emociones y comportamientos.
  • Si la persona se muestra frustrada o fatigada anímela a que descanse.
  • Cuando la persona afectada muestre dificultades y problemas préstele atención de una manera tranquila, sin criticar ni desafiar.
  • Respete las cosas que le gustan, así como las que no. En ocasiones, tras el daño cerebral los gustos de una persona pueden cambiar.
  • Explique a todos los familiares y amigos las alteraciones que presenta la persona afectada; de esta manera podrán responder de forma consecuente.
  • Siempre que sea posible, intente dirigir y distraer la atención de la persona agresiva hacia otro tema.
  • Intente descubrir qué situaciones provocan una reacción agresiva y evítelas.
  • En ningún caso reaccione gritando o enfadándose, lo único que conseguirá es producir más tensión y agresividad en el paciente.
  • Intente controlar todas aquellas indicaciones verbales y no-verbales que pudieran ser mal interpretadas por la persona.
  • Si la persona se comporta de manera inapropiada (impulsivo, desinhibido,…) dele una respuesta verbal firme de desaprobación.
  • No permita que el comportamiento impulsivo y/o desinhibido sea recompensado. Después de este tipo de conductas evite que suceda una consecuencia agradable que pueda reforzar ese comportamiento inapropiado.
  • Si la persona carece de iniciativa no haga todo en su lugar. Deje que haga todas aquellas cosas que pueda hacer, aunque tarde más tiempo.
  • Pídale tareas sencillas y, luego, cuando se sienta seguro, introduzca, progresivamente, otras actividades más difíciles. La confianza se adquiere a base de pequeños éxitos.
  • En ocasiones frente a la apatía o la falta de motivación muéstrese firme y dígale a la persona: “Vamos a…” en lugar de “¿Quieres que…?”; o bien puede darle a elegir entre dos actividades.
  • No renuncie a todo para satisfacer las necesidades de la persona afectada.

 

 RECOMENDACIONES PRÁCTICAS ANTE DIFERENTES SITUACIONES

¿Qué hacer ante las explosiones de ira y la agresividad?

  • Identificar e evitar situaciones que las provocan. ¿Cuando, donde y con quien se siente el paciente enfadado y pierde el control?
  • Aprender a detectar aquellas señales de su cuerpo que le indican que está empezando a enfadarse, tales como la tensión muscular, aumento del ritmo de la respiración, signos de impaciencia…
  • Reaccionar ante los primeros síntomas de una incipiente explosión de ira cambiando la situación hacia otra que implique algún tipo de distracción
    Nunca reaccionar gritando
  • Evitar el enfrentamiento en los momentos de mayor tensión
    Alejar a la persona de la situación o abandonarla usted, volviendo en un par de minutos
  • Cuando luego el paciente se arrepienta aproveche para hablar de cómo controlar su conducta
  • Planificar al máximo las actividades del día. Si son predecibles será más difícil que haya situaciones inesperadas


¿Qué hacer ante las conductas impulsivas o poco apropiadas?

  • Tratar de comprender que este tipo de comportamientos son consecuencia de la lesión cerebral. No atribuirlos a una mala intención por parte del paciente o su deseo de perjudicarnos
  • Establecer límites y explicar al paciente por qué su comportamiento no es adecuado.
  • No permitir que una conducta impulsiva se refuerce. Esto se puede conseguir evitando que el paciente obtenga algún beneficio o consecuencia positiva después de un comportamiento inadecuado
  • Reconducir la atención del paciente hacia conductas apropiadas, y cambiar el tema de conversación cuando comienza con comentarios poco oportunos

¿Qué hacer ante la falta de conciencia del las limitaciones? 

  • Intentar que el paciente vaya afrontado progresivamente sus dificultades, comenzando por las que para él son más evidentes
  • Indicar al paciente los problemas que presenta en relación a las actividades que realiza, sin que se sienta ofendido ni objeto de burla.
  • Permitir a la persona afectada que se enfrente a situaciones que no resulten peligrosas  aunque usted esté seguro de que no va a poder realizarlas con éxito. Se necesita fallar para darse cuenta de las limitaciones.
  • Puede ayudar el contacto con otras personas que hayan tenido daño cerebral. El encontrarse con sujetos que ya tienen una mayor conciencia de las limitaciones puede ayudar a reconocer y aceptar las limitaciones.

¿Qué hacer ante los problemas en relación a las funciones ejecutivas?

  • Darle las instrucciones de una forma sencilla y concisa
  • Intentar estructurar aquellas situaciones que no lo están. Usar listas
  • Adiestrar al paciente en rutinas

¿Qué hacer ante los problemas en relación a los problemas de  MEMORIA?

  •  Crear rutinas que engloben las principales actividades del día
  • Favorecer que utilice ayudas externas: AGENDA, NOTAS, ALARMAS..
  • Enseñarle las nuevas habilidades mediante la repetición, y no esperando que recuerde los pasos que ha de seguir
  • Favorecer que utilice reglas nemotécnicas que favorezcan la asociación de elementos para recordar y el procesamiento más profundo de la información
  • Asegurarnos que está atendiendo cuando le decimos alguna cosa que queremos que recuerde.
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SIRNAlteraciones emocionales y de la conducta después de un daño cerebral. ¿Cómo podemos gestionarlas?
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¿Cómo es el desarrollo de un niño prematuro?

Un niño prematuro es aquel que nace antes de la semana 37 de gestación. Los niños prematuros se dividen en subcategorías en función de la edad gestacional:

  • prematuros extremos (<28 semanas)
  • muy prematuros (28 a <32 semanas)
  • prematuros moderados a tardíos (32 a <37 semanas)

En los últimos años, gracias a los avances médicos en cuidados intensivos neonatales, hemos asistido a una disminución significativa de la tasa de mortalidad en los niños prematuros. En Estados Unidos, se ha pasado de una tasa de mortalidad del 12/1000 nacimientos a un 7/1000 nacimientos.  No obstante, los niños que consiguen sobrevivir a las complicaciones médicas perinatales, a menudo son nacidos antes de término,  con una baja edad gestacional y bajo peso al nacer  lo que, en conjunto, a menudo les conlleva distintas complicaciones médicas y en el desarrollo en general.

De acuerdo con los datos del Centro Nacional de Estadística en el 2005 en EUA, los niños con bajo peso al nacer (<2,500 g) o muy bajo peso al nacer (<1,500 g) representan el 8,2% y 1.5% de los casos respectivamente. Los niños con peso extremadamente bajo al nacer representan un 0.4% (>750gr). De estos, se calcula una supervivencia del 80% de los casos de prematuros extremos.  Del mismo modo, los niños nacidos pretérmino (<32 semanas de edad gestacional), o prematuros extremos (<29 semanas de edad gestacional), representan el 12.7% y el 2% respectivamente.

Desafortunadamente, esta disminución de la mortalidad ha evolucionado en paralelo a un aumento de las alteraciones en el neurodesarrollo de los niños prematuros, que incrementan a menor edad gestacional y menor peso al nacer. Entre ellas encontramos complicaciones como: paràlisis cerebral, sepsis, patologia pulmonar, endocoletiasis y alteraciones neurológicas (hidrocefalia, dilatación ventricular, alteraciones sustancia blanca) que pueden conllevar un espectro amplio de distinta gravedad de déficits cognitivos en edad escolar.

Algunos estudios, como el del grupo de Natacha Akshoomoff, PhD, of the Department of Psychiatry destacan que incluso los niños prematuros extremos aparentemente “normales” en cuanto al neurodesarrollo, a menudo sufren dificultades en los aprendizajes académicos a largo plazo, especialmente en áreas como  las matemáticas. Estas dificultades académicas se deben en su mayoría a las alteraciones cognitivas en cuanto al rendimiento cognitivo general (CI) y los dominios de la atención y el funcionamiento ejecutivo.

¿Qué dificultades puede tener un niño prematuro en la edad escolar?

En general, las dificultades no suelen detectarse hasta los inicios de la escolarización primaria, cuando se observa de manera más destacada la dificultad en la adquisición de algunos aprendizajes en comparación con el resto de compañeros de su misma edad.

Las habilidades cognitivas implicadas en los aprendizajes son múltiples. Así, la adquisición de aprendizajes curriculares como la lectura, deletreo, escritura, cálculo, razonamiento matemático, técnicas de estudio, etc. implican capacidades cognitivas concretas como planificación, abstracción, secuenciación, velocidad de procesamiento, aritmética llevadas a cabo por áreas y circuitos cerebrales específicos.

En niños prematuros suele ser frecuente que, aun teniendo un CI dentro de la media de la normalidad, aparezcan problemas en los aprendizajes durante la edad escolar. Esto se debe a dificultades en el razonamiento y resolución de problemas en general, es decir, a una disfunción ejecutiva y dificultades atencionales secundarias a la afectación en el proceso de neurodesarrollo.

Por ello, es importante detectar las dificultades escolares e intervenir de forma precoz, puesto que, a diferencia de las clásicas concepciones que apoyan tópicos y etiquetas como “ya madurará”, “tenemos que dejarle tiempo y el solo se pondrá al nivel”, “es inmaduro”, etc. hoy en dia los avances científicos demuestran la importancia de la intervención precoz para la eficacia del tratamiento a nivel neuropsicológico y psicopedagógico que englobe la intervención directa con el niño así como un asesoramiento a padres y escuela como parte fundamental del tratamiento.

Desarrollo social y dificultades emocionales- conductuales:

Cuando hablamos de dificultades sociales y emocionalesdel niño prematuro nos referimos a los problemas que puedan aparecer  al interaccionar con su entorno (escolar, amistades, etc.), cumplir  normas, socializarse de forma adecuada, resolver conflictos emocionales de forma razonada y estable, regular su conducta, etc.  En general, es normal que algunos niños tengan dificultades para autorregular su comportamiento y a menudo se salten normas o actúen inadecuadamente.

No obstante, los niños prematuros suelen tener con más frecuencia dificultades en estrategias de afrontamiento y manejo de problemas emocionales asi como dificultades para estar tranquilos, comer y dormir bien. Para ello, es importante hacer un seguimiento hasta la juventud para evitar dificultades en la autoestima y habilidades sociales.

Por otro lado, los estudios demuestran una mayor incidencia de casos de Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) en un niño prematuro y bajo peso al nacer, a menudo por la sintomatología clínica y los procesos neurobiológicos que tienen en común, es decir, en los aspectos atencional y de funcionamiento ejecutivo y los circuitos fronto-subcorticales. Además, se ha descrito una mayor incidencia de un perfil de TDAH de subtipo disatencional.

Para saber más…

http://jama.jamanetwork.com/article.aspx?articleid=195181

http://www.medscape.com/viewarticle/461571_3

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SIRN¿Cómo es el desarrollo de un niño prematuro?
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Qué es la disfagia orofaríngea

La disfagia orofaríngea es una de las secuelas más comunes después de una lesión cerebral. Deglutir es el proceso que permite avanzar el bolo alimentario, los líquidos y la saliva desde la boca hasta el estómago. En este proceso hay una secuencia de acciones en las que unos esfínteres se abren y se cierran tras el paso del bolo impidiendo falsas rutas y protegiendo la vía aérea. La deglución, en definitiva, es una actividad fisiológica que se produce más de 500 veces al día, y al mismo tiempo, es la acción neuromuscular más compleja del organismo ya que implica más de 35 músculos y varios pares craneales.

¿Qué es la disfagia orofaríngea?

Disfagia significa dificultad al deglutir alimentos y/o bebidas que puede deberse a diversas causas como enfermedades neurológicas y tumores entre otras.

La disfagia puede ser orofaríngea o esofágica. Des de la competencia del ámbito logopédico, se trata la disfagia orofaríngea, es decir, la disfagia que comprende alteraciones de origen oral, faríngeo y del esfínter esofágico superior.

La disfagia orofaríngea es un trastorno que afecta a la eficacia y/o seguridad de la deglución. Se entiende por eficacia, la capacidad del paciente de alimentarse y mantener un adecuado estado nutricional y de hidratación. Por seguridad nos referimos a la protección del paciente ante las penetraciones laríngeas (entradas de alimento hasta el vestíbulo laríngeo, por encima del nivel de las cuerdas vocales) y las aspiraciones (aspiraciones son la entrada de alimento por debajo del nivel de las cuerdas vocales).

Síntomas de la disfagia orofaríngea

Podemos sospechar la existencia de disfagia al observar:

  • Tos o expresiones faciales de malestar en las comidas
  • Carraspeo frecuente
  • Cambios en la calidad de la voz (voz húmeda)
  • Babeo
  • Retención de comida en la boca
  • Atragantamientos frecuentes
  • Necesidad de realizar varios intentos para tragar la comida.
  • Regurgitación nasal de comida
  • Dificultad para respirar y/o hablar después de comer
  • Pérdida de peso progresiva / desnutrición

Consejos a seguir en caso de disfagia orofaríngea

Determinadas consistencias o texturas pueden ser perjudiciales para este tipo de paciente y agravar sus síntomas, como suele ser en el caso de las consistencias muy líquidas, muy secas o poco homogéneas. Por eso, uno de los objetivos prioritarios del tratamiento es modificar y/o adaptar los alimentos a la textura más adecuada para cada caso. Las recomendaciones generales para facilitar la ingesta del paciente con disfagia son:

  • Espesar líquidos para conseguir la ingesta hídrica correcta y evitar la deshidratación.
  • Administrar alimentos sólidos en textura puré.
  • Los alimentos más fáciles de deglutir son los semisólidos (flan, puré, gelatina, etc.).
  • Utilizar alimentos básicos adaptados y/o suplementos nutricionales para conseguir una correcta aportación nutricional
  • Los alimentos fríos o calientes estimulan el reflejo deglutorio. Es aconsejable alternarlos.
  • Cuando haya dificultades para tragar líquidos, es necesario evitarlos. Debido a su consistencia, se precipitan más rápidamente y requieren, por lo tanto, de una mayor sincronización del acto deglutorio. Los líquidos espesados son más fáciles de deglutir. Es fundamental beber un mínimo de 1 a 1,5 litros de líquido al día en forma de agua, zumo, infusiones, etc. Existen productos espesantes instantáneos (de venta en farmacias) y también se puede recurrir gelatinas comerciales para mantener una adecuada hidratación.
  • En el caso que haya dificultad para tragar sólidos, es necesario prescindir de alimentos que se rompan en trozos y formen pequeñas bolas en la boca como son galletas, pan tostado, bastoncitos de pan, patatas chips, arroz, madalenas, bizcocho, etc. Es necesario evitar también los alimentos pegajosos (frutos secos, puré de patatas muy seco, pan de molde, polvorones, etc.) y en general, alimentos difíciles de cohesionar (lechuga, escarola, etc.)
  • A nivel general, evitar consistencias mixtas y no homogéneas, como sopa con fideos, pasta o arroz, yogurt con trozos de fruta, leche con galletas poco trituradas, naranjas, mandarinas, uva, etc. Procurando siempre que la consistencia de la comida sea lo más homogénea posible.

Ha de adecuarse el tipo de consistencia de los alimentos a la capacidad del paciente, que pude variar con el tiempo y el proceso de la enfermedad. Puedes consultar más información sobre disfagia y nutrición en este artículo de la Web de Nestlé.

Consejos para la postura y el entorno

La posición del cuerpo en el momento de la deglución puede facilitar la llegada del alimento en el estómago y ayuda a evitar aspiraciones. En este sentido es necesario contemplar varios factores:

  • Mantener un ambiente relajado al comer y beber. El paciente ha de concentrarse en el acto de comer ya que es un acto que requiere una gran coordinación de movimientos.
  • Disponer del tiempo suficiente para comer.
  • Evitar que la persona esté muy cansada o somnolienta a la hora de comer.
  • Evitar, en la medida de lo posible, los distractores del tipo ruidos, televisión, visitas…
  • Evitar reír o conversar mientras se come o se bebe. De esta manera se reduce el riesgo de aspiraciones.
  • Procurar no dejar a la persona con dificultades para tragar comiendo sola.
  • En el caso de que necesite ayuda, el familiar deberá colocarse delante de la persona a una altura más baja. Cuando facilite el alimento a la persona con disfagia, deberá acercar la cuchara desde la barbilla hacia el interior de la boca y así evitar la hiperextensión cervical.
  • La posición más adecuada para la ingesta es sentada con la cabeza recta, tronco recto y un buen apoyo.
  • Inclinar la cabeza hacia delante en el momento de tragar facilita la elevación y cierre de la laringe evitando atragantamientos.
  • Mantenerse incorporado un mínimo de 30 minutos después de la ingesta.
  • Se aconseja toser después de tragar para evitar que posibles residuos faríngeos penetren en la vía respiratoria.
  • En caso de padecer hemiplejia, se recomienda inclinar la cabeza en dirección al lado lesionado ya que se comprime la entrada de la laringe, se favorece el cierre de las cuerdas vocales y se limita el paso del alimento hacia las vías respiratorias. 

MANIOBRAS DEGLUTORIAS COMPENSATORIAS

Consisten en diversas maniobras voluntarias que ayudan a modificar la fisiología de la deglución. Éstas las determina y las enseña el logopeda en función de la problemática del paciente. En cualquier caso, para realizarlas, ha de tenerse en cuenta que el paciente debe mantener un buen estado cognitivo y colaborar.

HIGIENE BUCAL

Es importante que el paciente mantenga una buena higiene bucal (dientes, encías, paladar y lengua) para evitar posibles aspiraciones de restos de comida y evitar infecciones respiratorias por una saliva contaminada de gérmenes. La higiene ha de ser adecuada antes y después de la alimentación. El cuidado de la boca también es importante para mantener la humedad de las mucosas y estimular la salvación previniendo que el alimento se pegue.

 

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SIRNQué es la disfagia orofaríngea

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Admin SIRNS.I.R.N – Servicio Integral de Rehabilitación Neurológica